La idea de "tres cerebros" (tres cerebros en uno) es una neuromita que se usa mal en la educación (y funciona como la base de tal "neuromarketing" del cabello). Se ha demostrado que hay una cantidad significativa de maestros que defienden estas y otras ideas sin una demostración cientĆfica. ¿Pero de dónde viene? ¿QuĆ© significa eso? ¿Por quĆ© se desacredita la ciencia?
El origen de esta neuromita se encuentra en la parte mĆ”s importante del mĆ©dico estadounidense y el neurociential Paul D. Maclean (1913-2007). Su "bĆŗsqueda humana para la visión cósmica de la vida" culminó en 1990. AƱo, pero la idea se creó en 1949. aƱos y se expandió en los aƱos 60. En sus escritos, MacLean defendió el cerebro humano compuesto por tres cerebros: uno heredado de reptiles; otros mamĆferos primitivos; Y tercero, evolucionado y tĆpico para los mamĆferos modernos (ser humano).
Actualmente, esta hipótesis estÔ completamente excluida. Se ha demostrado que el cerebro humano actúa como un sistema integrado y ninguna estructura permaneció "congelada" a tiempo.
Propuesta de Maclean
Como dijimos, en Maclean, el cerebro humano consiste en "tres conjuntos neuronales radicalmente diferentes en la estructura y quĆmicos y quĆmicos":

TRIUNO DE DIAGRAMA DE DESARROLLO DEL CEREBRO MAMMAL. El Pristestfalo se desarrolla y se propaga de acuerdo con tres neuronas bĆ”sicas, que, anatómica y bioquĆmicamente, reflejan las similitudes de los antepasados con reptiles (cerebro reptificador), mamĆferos primitivos (neomamia). Maclean, 1988. Triune Brain. Neurociencia comparativa y neurobiologĆa
Las principales faltas: cree que esta es la parte mĆ”s antigua del cerebro (interna) e incluye cerebelo, tronco y nĆŗcleo basal (tradicionalmente llamado ganglios basales). EstarĆa presente en reptiles, pĆ”jaros y mamĆferos. MacLeean lo ha conectado con funciones vitales bĆ”sicas, asĆ como instinto (supervivencia, agresión, territorialidad).
Sistema Limbic (Paleomamifer): cobertura de reptiles y pertenece a estructuras como la amĆgdales y el hipocampo. Se observarĆan con mayor intensidad en mamĆferos que en los reptiles. SerĆa responsable de las emociones, por lo que facilitarĆa el comportamiento como el cuidado de los padres e interacciones sociales.
Neocorteza (Neocortek o Neomamifer): SegĆŗn la evolución para hacer pose de MacLeean, la Ćŗltima capa (corteza cerebral) cubrirĆa el anterior, "como un baƱo de chocolate que cubre el pastel horneado". EstarĆa presente en los mamĆferos superiores y alcanzarĆa sus mayores proporciones en el cerebro humano. Para sus conexiones con el sistema visual, auditivo y somĆ”tico, el mundo externo estarĆa orientado. SerĆa responsable de funciones cognitivas complejas, como la resolución de problemas, el aprendizaje, el recuerdo y la comunicación verbal.
Esta hipótesis macleana (que recuerda a tres almas de Platón y Aristóteles) se hizo popular gracias al libro Carla Sagan The Dragons of Eden (1977). AdemÔs, la década de Arthur Koestler (1968) se consideró una década.
No es sorprendente que las figuras contemporÔneas modernas se hicieran eco de la asimilación innovadora y fÔcil de la idea. Pero para avanzar por adelantado, debe ser destruido falsamente.
Destrucción de la jerarquĆa evolutiva
La idea de que la evolución de los vertebrados del cerebro consistĆa en estructuras reciĆ©n construidas por encima de las estructuras mĆ”s antiguas no estĆ” evolutamente justificada.

Pantallas incorrectas (A, B) y los puntos de vista correctos (C, D) de la evolución humana. La especie no desarrolló lineal (a) ni sus estructuras neurales (b). El Ôrbol de evolución (c) ilustra el punto de vista correcto de que los animales no aumentan linealmente en la complejidad, sino que se desarrollan a partir de antepasados ordinarios. La visión correspondiente de la evolución del cerebro (d) ilustra que todos los vertebrados tienen la misma región bÔsica del tronco encefÔlico, se divide en el promedio (azul claro), mes de mes (azul) y rombenzephal (azul oscuro). El mismo cerebro estÔ evolucionando en la forma, no se agregan grandes divisiones durante las vértebras de ciclismo. Cesario et al., 2020
BĆ”sicamente, todas las divisiones cerebrales estĆ”n presentes en todos los vertebrados y no se agregan capas. Nuestro cerebro no es un arco con pequeƱos reptiles dentro o la corteza cerebral es exclusivo para los mamĆferos: los peces y las aves tambiĆ©n tienen estructuras homólogas.
Lo mƔs importante para rechazar la idea del "cerebro reptiliano" son tres evidencia:
Todas las regiones generales del cerebro se encuentran en mamĆferos, incluida la corteza cerebral, tienen a sus colegas en reptiles.
Los estudios filogenĆ©ticos (que se analizan por parentesco entre los seres vivos) muestran que la corteza cerebral ya ha existido antes de la división entre los sauropsididos (reptiles actuales y aves) y el calor y el tĆ©rmico (mamĆferos tĆ©rmicos). Es decir, la corteza cerebral no ha surgido en los mamĆferos, por lo que "neocortek" no es tan neo (nuevo).
Los reptiles manifiestan una serie de comportamientos complejos (que MacLean atribuye exclusivamente a los mamĆferos): aprenden el laberinto laberĆntico, muestran el comportamiento social y las relaciones actuales con una pareja y la descendencia (incluso la descendencia).

Algunos ejemplos de juegos de aprendizaje y cultivos. (A) lagarto (prue -artcis loolepis) empujando la puerta de la bisagra (cubierta del microscopio) para salir del laberinto y regresar a su terrario; (B) entrenamiento de tortugas (Pseudemis nelsoni) para convertir una botella de plƔstico para obtener un premio de alimentos; (C) Concha de tortuga suave (Trionik Harksis) jugado con anillos de plƔstico; (D) Lizard (Anolis Evmanni) realizando experimentos de aprendizaje inverso. Font et al., 2023.
Por lo tanto, la idea del "cerebro reptificador" es la simplificación incorrecta que es contraria a la evidencia neurocientiada actual.
Los octopes recuerdan y el aprendizaje de los insectos
Los estudios de Octopos ofrecen otro fuerte argumento para desacreditar la teorĆa del triuno del cerebro. A pesar de que no existe "neocortek", muestran habilidades cognitivas avanzadas, como el uso de herramientas, memoria, aprendizaje por observación y comportamiento social (aunque Aristóteles pensó que eran estĆŗpidos). Si la hipótesis de Maclean era correcta, estas capacidades solo deberĆan aparecer en mamĆferos supuestamente mĆ”s grandes.
AdemÔs, el cerebro de algunos insectos respalda la capacidad de aprender y la experiencia subjetiva. Las abejas, por ejemplo, muestran un impresionante repertorio de habilidades, como orientación espacial, comunicación social y aprendizaje contextual.
En resumen, ambos estudios con vertebrados muestran que los comportamientos complejos no dependen de la supuesta jerarquĆa evolutiva del cerebro, pero pueden ocurrir a partir de mĆŗltiples formas en varios sistemas nerviosos durante varios sistemas nerviosos en diferentes evoluciones.

VĆ©rtebrados de Ć”rboles filogenĆ©ticos y cronologĆa de eventos importantes en la evolución. Las lĆneas rojas (panel inferior) indican el origen del dinosaurio (antes de los dinosaurios) y su extinción (65 millones de aƱos). Cerebro (en el lado izquierdo), de arriba a abajo, anfibio (Salamandra Tigre), reptiles (monitor de lagarto), aves (Golubica) y mamĆferos (erizo). Se puede ver que la subdivisión principal del cerebro estĆ” presente en todo tipo, pero aparece en diferentes proporciones. Adaptado de Naumann, etc., 2015. Destrucción de la lucha de poder
Nuestro cerebro no es un campo de batalla entre razones y emociones. El concepto de "sistema de limbicki" se creó en el siglo XVII, pero cada vez es una guĆa Ćŗtil para el estudio de las funciones emocionales e incluso criticó que es un sistema.
Investigaciones recientes han demostrado que existe una actividad en Amigdali durante las respuestas emocionales (estructura del sistema lĆmbico), pero tambiĆ©n en las Ć”reas corticales y en el tronco. AdemĆ”s, las emociones influyen en la toma de decisiones por interacción entre estas estructuras.
Para todos estos resultados hoy, sabemos que nuestro cerebro estĆ” altamente conectado y no tiene capas independientes. Pero debemos tener en cuenta que MacLeean comenzó la bĆŗsqueda de una visión cósmica de la vida durante mĆ”s de 75 aƱos. Si la neurocientura continuara, seguramente permanecerĆa a favor, como dijo en su trabajo, "confiarĆa las creencias cientĆficas para que valga la pena ver el significado de la vida".
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