Los carteles de drogas de México a menudo se describen como rivales fuertes en el estado, con su influencia medida en armas, dinero y funcionarios asesinados. Pero este encuadre carece de la verdad bÔsica. El crimen organizado en México también es un sistema de gestión de género: esas disciplinas, controles y, a veces, elimina a las mujeres para consolidar el poder.
El término "Narco-Feminishid" registra esta brutal dinÔmica. Narco -Feminisid no solo se aplica al asesinato de las mujeres, sino al uso estratégico de la violencia de género por parte de las organizaciones penales, mantener las normas sociales, mantener el control y la adopción del dominio en la ausencia, o incluso la complicidad.
Según el estudio de Lantia Intelligence, los Servicios de Inteligencia con sede en México, el crimen organizado fue responsable del 60% feminizado en México en México 2020. Años, 1.891 mujeres mataron carteles de drogas, que aumentó casi un 40% en comparación con 2018.
Estos asesinatos no son tragedias privadas, ni el daƱo colateral. Son obras polĆticas, centrales en Tony cómo se hace y reproduce la soberanĆa criminal en MĆ©xico.

MĆ©xico tiene una de las feminaciones mĆ”s altas de AmĆ©rica Latina. SegĆŗn Amnesti International, unas diez mujeres fueron asesinadas allĆ todos los dĆas durante 2020. AƱos. En ciudades como la ciudad fronteriza de Ciudad JuĆ”rez, que solĆa estar marcada con la "ciudad principal del mundo feminis", estas muertes estuvieron marcadas por la violencia sexual, la mutilación y la exhibición pĆŗblica.
Las causas del feminismo en México difieren. Pero una parte significativa de estos asesinatos ocurre en regiones como Jalisco, Guerrero y Chihuahua, donde hay una fuerte presencia del cartel. La correlación no es una coincidencia.
Como el Consejo del AtlĆ”ntico, los problemas internacionales de ThinkTank, observado en 2024. aƱos: "En los campos (MĆ©xico) bajo el cartel de las drogas, se amplifica la violencia contra las mujeres". Agregó que las familias a menudo no denunciarĆan el abuso o la violación "por miedo a las represalias".
El mismo artĆculo dijo que los carteles atacan a las mujeres en la "herramienta de intimidación y presentación del dominio", advirtiendo a la comunidad que no las desafĆe. La impunidad de los carteles sobre la violencia y los ejemplos de sanciones pĆŗblicas brutales, implementan un código no escrito que las mujeres deben "conocer su lugar".
El feminismo en las Ć”reas del cartel sigue la expresión. Las mujeres fueron castigadas, que son demasiado visibles, independientes o desafĆan la orden patriarcal impuesta por los grupos criminales. Las vĆctimas incluyen periodistas, dueƱos de negocios y otros que no representan la amenaza militar, sino un desafĆo para el control social para oponerse a los carteles.

La Guardia Nacional de MƩxico en el mapa del cartel registrado en Mazatlan, Sinaloa, 16. Febrero. Roberto Ricci Arballo / Shutterstock
Un ejemplo destacado es Marisol Macias, un periodista que fue asesinado en 2011. En la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo despuĆ©s de negar las pandillas locales en Internet. Fue formada y el letrero escrito se dejó junto a su cuerpo que decĆa que fue asesinada en represalia por sus funciones de redes sociales.
Recientemente, en julio de 2024. Año, Minerva Pérez Castro, presidente de la propiedad de la industria pesquera mexicana, fue asesinado a tiros horas después de publicar comentarios públicos sobre la presencia de pesca ilegal en el estado de Baja California. Los grupos de delitos organizados han participado durante mucho tiempo en la pesca ilegal en el norte de México.
Incluso cuando las mujeres estÔn involucradas en el crimen organizado, sus roles siguen siendo inseguros. Son valiosos solo sobre cómo servir los intereses de los carteles y son fÔciles de retrasar si se convierten en obligaciones.
Un informe de 2016 de AmnistĆa Internacional descubrió que las pandillas rutinan a las jóvenes vulnerables a hacer "las tareas peligrosas mĆ”s bajas y de puente", como el contrabando de drogas o actuar como vigilantes, precisamente porque se "consideran prescindibles si se arrestan".
¿Dónde estĆ” el estado?
Lo que el narco -feminismo en MĆ©xico estĆ” tan destruido no es solo la violencia, sino un vacĆo cuando se trata de responsabilidades, o peor, el acuerdo real del estado. En muchas regiones de MĆ©xico, la aplicación de la ley es de mala gana o incapaz de explorar feminisano.
Al desaparecer, los valores de la no comprensión y las familias enfrentan indiferencia u hostilidad al exigir respuestas. De hecho, según Amnesti International, mÔs del 90% de Feminia en México, quedan impunes. Esta impunidad es una falla estructural.
La frontera entre el poder criminal y estatal se borra en las regiones donde hay una fuerte presencia de carteles. La policĆa, los polĆticos y los grupos criminales a menudo actĆŗan en redes superpuestas, dejando poco espacio para la verdadera responsabilidad.
Mientras tanto, la estrategia de seguridad de MƩxico es en gran parte en forma de una iniciativa para la estadounidense financiada por MƩrida. Firmado en 2007. AƱo, la iniciativa ha profundizado la ayuda de la seguridad de los Estados Unidos en MƩxico para luchar contra el crimen organizado.
La iniciativa MĆ©rida terminó oficialmente 2021. AƱos, pero la estrategia mexicana continĆŗa centrĆ”ndose en las operaciones militares contra grupos de delitos y arrestos del cartel del cartel. Esto niega la atención de las reformas necesarias en la policĆa local y la justicia, manteniendo la impunidad y el debilitamiento de la confianza en las instituciones.
Si no protege a las mujeres, el estado legitima eficientemente el gobierno patriarcal del cartel. Como resultado, muchas mujeres mexicanas viven bajo el sistema legal de sombras que llevaron a cabo la violencia del cartel, la que se acerca fuera de las lĆneas puede llevar consecuencias mortales.

Mujeres en MƩxico en MƩxico en 2022. AƱos en protesta contra el nivel de violencia sublime basada en el gƩnero. Artcgik / Shutterstock
Narco-feminista requiere una respuesta que se mueva fuera de las alcantarillas militarizadas y las reformas tecnocrĆ”ticas. MĆ©xico necesita polĆticas que determinen la prioridad de la justicia basada en la comunidad, la defensa dirigida por la policĆa y la policĆa sensible a gĆ©nero. Las experiencias del abogado de las mujeres y la defensa delantera deben ser centrales en investigación y audiencias pĆŗblicas.
El problema tambiĆ©n debe ser designado para lo que eres. Narco-Feminishid no es un horror privado o una anomalĆa cultural. Es una violencia polĆtica que se repite de manera sistemĆ”tica y estratĆ©gica.
Si el crimen organizado gestiona el control y la eliminación de las mujeres, entonces cualquier resistencia significativa debe comenzar por ser visible. Los martels y el estado deben ser responsables, y estas muertes no deben ser tratadas como inevitables.
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