Si tuviera el talento de Marcel Proust, escribirĆa mi propio "En busca del tiempo perdido", excepto en lugar de magdalenas, el detonante serĆa el olor a piloncillo y canela, esos notas oscuras y melosas que significan comodidad, calidez y pertenencia. me llevan de regreso a la cocina de mi abuela, donde me pedĆa que cantara mientras ella trabajaba, sólo para hacer Seguro que todavĆa estaba vivo en algĆŗn lugar cercano. A las tardes en las que me sentaba a colorear en el mesa de la cocina mientras mi madre ayudaba a mi hermana con su tarea. Al sonido de mi padre en la habitación de al lado, ensayando los versos de una obra que representarĆa esa noche.
• 3–4 pounds of calabaza de Castilla (or butternut/kabocha squash) • 1 libra de piloncillo (2 conos medianos) • 8 tazas de agua • 2 o 3 ramas de canela • AnĆs de 2 estrellas • 3–4 dientes enteros • 1 naranja, en rodajas (opcional) • Guayabas o tejocotes (opcional, para variación regional)
Preparación
1. Prepara la calabaza. LĆ”velo bien y córtelo en trozos grandes, aproximadamente de 3 a 4 pulgadas cada uno. No es necesario pelar. La corteza mantiene la pulpa intacta mientras se cocina. 2. Hacer el almĆbar. En una olla grande, combine el agua, el piloncillo, la canela, el anĆs, clavos y rodajas de naranja. Llevar a ebullición a fuego medio-alto, revolviendo hasta que el piloncillo se disuelve. La cocina debe oler a casa. 3. Cocine la calabaza. Coloque las piezas en la olla, con la piel hacia abajo durante la primera capa, con la piel hacia arriba para la siguiente. Tape y cocine a fuego lento durante 40 a 60 minutos. girando de vez en cuando. La calabaza estarĆ” lista cuando un cuchillo se introduzca fĆ”cilmente. 4. Reducir el almĆbar. Retirar la calabaza y dejar espesar el almĆbar para otro 10 a 15 minutos hasta que cubra el dorso de una cuchara. Vierta sobre la calabaza. por un acabado caramelizado, hornee brevemente a 400 grados Fahrenheit.
Servir caliente, a temperatura ambiente o incluso frĆo con leche o una bola de hielo de vainilla. Crema. En puebla le agregaron hojas de higuera y tejocotes; En MichoacĆ”n, trozos de CaƱa de azĆŗcar; en Oaxaca, guayabas. La receta migra y se adapta, pero la esencia sigue siendo el mismo: azĆŗcar, especias y recuerdo.
0 Comentarios