
Santiago, RD.- El Partido Revolucionario Moderno (PRM) celebra hoy domingo 15 de febrero su 11° aniversario con un multitudinario mitin político en la Gran Arena del Cibao. El presidente Luis Abinader actualmente es el anfitrión del evento, que sirve como una "demostración de fuerza política" estratégica en la segunda ciudad más grande del país.
El estadio se encuentra actualmente a su máxima capacidad y asisten delegaciones de las 14 provincias de la región del Cibao. Además del presidente, los principales líderes del partido, incluidos José Ignacio Paliza y Carolina Mejía, están utilizando la plataforma para proyectar un mensaje de dominio y continuidad.
Movilización estratégica y horizonte 2028
Este undécimo aniversario marca un hito fundamental para el PRM, que pasó de ser un grupo disidente en 2014 a convertirse en la principal fuerza gobernante del país. Al elegir a Santiago como epicentro de la celebración de hoy, el partido fortalece su presencia en el norte, una región que sigue siendo el premio electoral definitivo para cualquier organización política en la República Dominicana.
Sin embargo, el evento también funciona como un pistoletazo de salida silencioso para el ciclo electoral de 2028. Mientras Abinader cumple su último mandato bajo los límites constitucionales actuales, se observa de cerca la energía en la arena para evaluar la influencia de posibles sucesores. El liderazgo también está aprovechando el día para promover un censo electoral "limpio", afirmando que ahora está digitalizado y libre de las duplicaciones que han plagado la política dominicana en el pasado.
Retórica de unidad contra el descontento ciudadano
A pesar del ambiente alegre y el mar de azul y blanco, PRM está entrando en su undécimo año enfrentando importantes desafíos internos. Si bien el discurso oficial enfatiza "la unidad y la cohesión", hay una tensión palpable entre las filas del partido y el ejecutivo.
Un importante punto de controversia tiene que ver con la integración de militantes de base en cargos gubernamentales. Muchos activistas de larga data, que fueron esenciales para las victorias del partido en 2020 y 2024, expresaron una creciente frustración por haber sido "dejados atrás" por la administración tecnocrática. Esta fricción entre la "base" y la "burocracia" sigue siendo una cuestión delicada que debe ser abordada por los dirigentes para evitar la fragmentación.
Mientras continúa la manifestación, el PRM se encuentra en una encrucijada: debe celebrar una década de crecimiento sin precedentes y al mismo tiempo abordar las demandas internas de los militantes que lo construyeron. Mientras tanto, las fuerzas de oposición están activas hoy en otras regiones, lo que indica que la carrera por el futuro del país ya ha comenzado en serio.
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