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Como asturiano, cada vez estÔ mÔs cerca mi época favorita del año: Los Premios Princesa de Asturias. Cada otoño (ahora me doy cuenta de que usé "casi" con cierto optimismo), algunas de las mentes mÔs creativas e inteligentes del mundo se reúnen en Oviedo para recibir estos premios y, sobre todo, para interactuar con el público en decenas de eventos donde los simples mortales podemos aprender de ellos y celebrar su legado.
La Fundación Princesa de Asturias empezó la semana pasada a reunir los jurados que otorgan los premios y hasta el momento han otorgado dos, que estĆ”n Ćntegramente relacionados con este suplemento. Por un lado, el premio de arte recaerĆ” en la polifacĆ©tica Patti Smith. Y, por otro lado, el Premio de Comunicación y Humanidades viajarĆ” a Japón, al Studio Ghibli, donde parece un premio mĆ”s de arte. Pero, al fin y al cabo, la lĆnea entre humanidades, comunicación y arte es muy fina.
Es interesante cómo uno de sus pensamientos es apto para un premio. Smith dice, en el prólogo de su maravilloso libro We Were Children, que esto sucedió cuando se enteró de que su amigo cercano Robert Mapplethorpe habĆa muerto:
"Me quedĆ© inmóvil, paralizado; luego, lentamente, como sumergido en el sueƱo, me sentĆ© de nuevo. En ese momento Tosca comenzó la magnĆfica aria "Vissi d'arte". "VivĆ para el amor, vivĆ para el arte". CerrĆ© los ojos y juntĆ© las manos.
La ocupada creatividad de la artista, que toca infinidad de estilos en un constante intento de expresarse, queda patente en los dos artĆculos que publicamos sobre su figura, importante en la mĆŗsica, y desde hace varios aƱos tambiĆ©n en la literatura.
Por otro lado, la redondez y aparente cortesĆa de la propuesta de Studio Ghibli tambiĆ©n merece anĆ”lisis. Porque el color, la fantasĆa y el optimismo que impregnan sus pelĆculas esconden en realidad una forma de mirar el mundo en la que no hay certezas, pero sĆ una intención de tender puentes.
El hƔbito crea cine.
RobĆ© a escondidas el tĆtulo del Ćŗltimo (y fantĆ”stico) libro de Manuela Partearojo para hablar de vestuario, pelĆculas y... dinero. Muchas veces las lecturas en las que uno estĆ” inmerso resuenan con lo que estĆ” sucediendo en el mundo. Y casualmente, su anĆ”lisis del vestuario en el cine espaƱol -y, por asociación, en la historia del paĆs... o viceversa- cayó en mis manos al mismo tiempo que se estrenaba El diablo viste de Prada 2.
AdemĆ”s de la taquilla que logra, con bastante alegrĆa, merece la pena pasarse por la pelĆcula para ver otra muestra de la conexión que muchas grandes marcas de ropa han tenido con el cine. Como explica Partearroio en su investigación, muchas veces poner una firma concreta en una historia es mĆ”s una respuesta a campaƱas de marketing que una necesidad real de incluir ese tipo de vestuario en la caracterización.
Sin embargo, la moda es un espacio mĆ”s, cotidiano y por tanto lleno de posibilidades, para expresar la creatividad. ¿La moda es arte? Por sugerencia de la Ćŗltima Met Gala sĆ. SegĆŗn algunas reflexiones tras la alfombra roja, la referencia pictórica de muchos vestidos se vio eclipsada por la sensación de que quienes los lucĆan "no eran hermosos". Ese tampoco fue nunca el objetivo inicial.
Mujeres (y los hombres que las atacan)
En algĆŗn momento, a todos nos gustarĆa que los abusos del pasado dejaran de repercutir en el presente, pero lamentablemente eso no ha sucedido todavĆa. La investigación de los medievalistas ĆƱigo Mugueta y Alicia InĆ©s Montero sobre la guerra civil en el reino de Navarra muestra una estrategia consciente de utilizar y abusar de las mujeres nobles como "armas" contra el enemigo. Algo que estĆ” a la orden del dĆa en el mundo actual.
Sin el uso de la violencia y la coerción, pero también con una agresión latente, se trató la figura de Sidney Sweeney en la última temporada de Euphoria. La acogida del personaje y de la actriz dio lugar a juicios de los hombres sobre la belleza que determinaron la vida de las mujeres durante siglos.
¿No es todo arte?
Al inicio de La Conversación ES, cuando tenĆamos dudas sobre a quĆ© sección pertenecĆa un tema, Luis Torrente, exdirector, dijo: "Cultura, ¿no? Porque al fin y al cabo, ¿no todo es cultura?". Siempre me hizo gracia la reflexión porque, realmente, (casi) todo se podrĆa llamar asĆ.
Hoy traigo un nuevo ejemplo, porque, si miramos algo mĆ”s de cerca, ¿no es todo arte?
Para empezar, si miramos hacia atrĆ”s, podemos ver que el conocimiento arqueológico que tenemos sobre el ser humano estĆ” Ćntimamente entrelazado con las representaciones artĆsticas que nos legaron nuestros antepasados. Para preservarlos y preservarlos, la tecnologĆa ha hecho posible los facsĆmiles.
Otra disciplina en la que la conexión con el arte es claramente visible es la medicina. Durante décadas, reconocidos escultores se han dedicado a la figuración anatómica para ayudar a los estudiantes a aprender todo sobre el cuerpo humano a través de sus obras.
Y por Ćŗltimo, ¿quĆ© serĆa del urbanismo sin dibujos? Hoy, gracias al trabajo del arquitecto Piero Maria Baldi, compaƱero de Cosimo III de Medici durante su gira por EspaƱa a finales del siglo XVII, sabemos cómo era entonces la ciudad de CadaquĆ©s y cómo evolucionó hasta convertirse en un destino turĆstico moderno.
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