Cada año desde 1987, la revista Forbes publica una lista de las personas mÔs ricas del mundo. Pero también ofrece una clasificación de los principales filÔntropos mundiales: hombres y mujeres que donan a causas sociales, investigación de enfermedades, creación de becas educativas, iniciativas ambientales y similares.
En sus Ćŗltimos informes, la revista incluyó un interesante factor de ponderación que permite saber quĆ© multimillonarios donan un mayor porcentaje de su patrimonio neto. Ćsa es la puntuación de filantropĆa de Forbes.
Aunque informes como Forbes influyen en la opinión pĆŗblica, muchos filĆ”ntropos importantes no donan dinero en busca de reconocimiento o publicidad. Mi experiencia con algunos donantes es que prefieren el anonimato, independientemente de si pueden beneficiarse o no de deducciones fiscales por sus contribuciones. En cualquier caso, creo que deberĆamos alegrarnos de que la filantropĆa parezca estar en aumento, aunque hay sectores de la sociedad que reducen donaciones importantes porque provienen del Ć”mbito privado.
No sólo los ricos
En cualquier caso, la generosidad no es un rasgo exclusivo de los ricos. Es una virtud que todos podemos cultivar para ser mejores y mĆ”s felices. En este sentido, recordemos el relato bĆblico de la ofrenda de la viuda: Marcos cuenta cómo JesĆŗs, aunque sólo dio dos pequeƱas monedas para la limosna, mucho menos en tĆ©rminos absolutos que otros donantes, reconoció su contribución como mucho mĆ”s valiosa por el sacrificio personal que implicaba.
Los filósofos posteriores explicaron la generosidad de diferentes maneras: Descartes la consideraba "la clave de todas las virtudes y un remedio general contra todos los trastornos de las pasiones", mientras que Nietzsche la describió como "la virtud suprema".
La generosidad, a diferencia de la codicia, suele entenderse como el hÔbito de dar o compartir con los demÔs sin esperar nada a cambio. Es posible regalar muchas cosas, no sólo dinero, regalos u objetos. También puedes ser generoso con tu tiempo, a veces el bien mÔs preciado, algo que es especialmente importante en el Ômbito académico.
amo mucho
TambiĆ©n puedes ser generoso con el cariƱo, por ejemplo, felicitando a conocidos en cumpleaƱos o celebraciones, elogiando a otra persona por un logro o mostrando empatĆa.
TambiĆ©n hay actos que parecen generosos, pero no lo son. El polĆtico estadounidense Lester H. Hunt (1892-1954) escribió que regalar una botella de vino a un vecino puede servir para establecer una relación, o que regalar una botella de vino a una persona necesitada pero amenazadora puede ser simplemente una forma de evitar conflictos.
Sin embargo, dada la dificultad para determinar o medir la intencionalidad, debemos contentarnos con juzgar lo que observamos. QuizĆ”s muchos actos que consideramos generosos no cumplirĆan con el requisito de altruismo de Hunt. Sin embargo, se podrĆa argumentar que cualquier forma de donación es mejor que ninguna.
Generosidad recĆproca
Nos gusta pensar que la generosidad dentro de la familia es desinteresada y no transaccional. Sin embargo, puede haber una expectativa razonable de reciprocidad. Por ejemplo, los hijos cuidan de sus padres cuando envejecen, devolviƩndoles los cuidados recibidos en la infancia.
En la amistad tambiĆ©n sucede que las personas se culpan mutuamente por no ayudar en los momentos crĆticos. Aunque lo decisivo es que no se espera ningĆŗn retorno a corto plazo, tambiĆ©n se entiende que se puede contar con los amigos en los momentos difĆciles. Como dice el refrĆ”n: "Conoces a tu amigo en problemas".
Un artĆculo publicado en la revista Nature en 2017 mostró un vĆnculo neuronal entre generosidad y felicidad. Mediante resonancia magnĆ©tica se midió la actividad de diferentes Ć”reas del cerebro de los participantes. A un grupo se le dio una cantidad de dinero para gastar en las necesidades de otras personas, y al otro se le dio la misma cantidad para gastar en ellos mismos. En el primer caso, las imĆ”genes mostraron una conexión mĆ”s fuerte entre la función temporoparietal y el estriado ventral, el Ć”rea del cerebro que activa los sentimientos de felicidad.
Los cientĆficos han concluido que los seres humanos son generosos con familiares, amigos o extraƱos porque les hace sentir mejor, no tanto porque busquen una compensación.
Generosidad en el trabajo
También en el lugar de trabajo se analizaron los efectos del comportamiento generoso entre compañeros. Los expertos dicen: "Practicar la amabilidad es extremadamente beneficioso para nuestros colegas. Ser reconocido en el trabajo ayuda a reducir el agotamiento y el ausentismo y mejora el bienestar de los empleados". Y recomiendan ser generosos con el agradecimiento y el reconocimiento en un entorno profesional. La generosidad en la gratitud mejora el clima, motiva a los demÔs y, según un estudio de Nature, hace mÔs felices a quienes la practican.
Desde una perspectiva transaccional, uno podrĆa pensar que las personas generosas se comportan de manera ingenua al no pedir abiertamente algo a cambio de sus buenas acciones. Esta visión es errónea, porque la generosidad, aunque no requiera compensación, siempre se reconoce, incluso a largo plazo, a travĆ©s del respeto de los demĆ”s.
Sin embargo, en contextos donde triunfan los violentos y oportunistas, uno de los riesgos de ser el único que practica sistemÔticamente la generosidad acaba por sufrir un "burnout de generosidad".
Generalmente, en los equipos de trabajo, los gorrones son rÔpidamente identificados y excluidos. Pero si tienes una percepción personal, a diferencia de la opinión de personas de confianza, de que eres el único miembro generoso del equipo, es aconsejable tomar medidas para equilibrar la situación.
Generosidad y tutorĆa
En el libro Give and Take (2013), el profesor e investigador estadounidense Adam Grant explica que en todas las organizaciones hay tomadores, que tienden a beneficiarse del trabajo de los demƔs, incluidos jefes, equilibradores, que contribuyen y utilizan el trabajo conjunto de manera compensatoria, y donantes: ese tipo valioso que contribuye al colectivo sin esperar nada a cambio.
En una empresa lo ideal es tener mƔs donantes que receptores porque, aritmƩticamente hablando, el valor aƱadido total serƔ mayor y, ademƔs, se crearƔ un ambiente de trabajo mƔs positivo.
Otra forma de mostrar generosidad en el trabajo es a travĆ©s de la tutorĆa, una prĆ”ctica que se ha demostrado que mejora el desempeƱo de los jóvenes directivos. Para tener Ć©xito, esta relación debe basarse en el altruismo, la ausencia de una agenda polĆtica, el respeto mutuo, la coherencia y el compromiso.
Generosidad profesional
En el Ômbito de la educación, la generosidad es la cualidad bÔsica de un docente. El desinterés necesario para dedicar años a promover el aprendizaje de los jóvenes convierte esta profesión en una vocación, un llamado a servir al desarrollo de los estudiantes, que no se compensa únicamente con la recompensa.
Considero que los directores y gerentes son en cierto modo maestros, porque parte de su tarea es motivar a sus asociados y subordinados a trabajar eficientemente, identificarse con su organización y mejorar como profesionales y como personas. Sin duda, el ejercicio de cualquier forma de liderazgo debe basarse en la generosidad.
Una versión de este artĆculo fue publicada en LinkedIn.
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