Aunque Guatemala tiene tierras fĆ©rtiles, minerĆa y plantas hidroelĆ©ctricas, segĆŗn el Banco Mundial, es un paĆs pobre: alrededor del 10% de la población vive con menos de 3 dólares al dĆa, y el 56% de la población vive en hogares cuyos ingresos no alcanzan el umbral necesario para cubrir las necesidades bĆ”sicas. Este es uno de los porcentajes mĆ”s altos de CentroamĆ©rica.
Guatemala es pobre no por mala suerte o falta de recursos, sino porque sus instituciones estĆ”n diseƱadas para extraer riqueza, no para crearla. Y ese diseƱo ha existido desde la Conquista, como documentaron los economistas Daron Acemoglu y James Robinson en su libro de 2012 Por quĆ© fracasan los paĆses.
DespuĆ©s de la independencia, y reforzado por las reformas liberales de finales del siglo XIX –que promovieron la creación de haciendas cafetaleras y un sistema de trabajo forzoso para la población indĆgena– el poder polĆtico y económico siguió concentrado en la minorĆa. En 1944, la Revolución Guatemalteca puso fin a dĆ©cadas de gobierno dictatorial e intentó cambiar ese equilibrio mediante reformas laborales y agrarias. Pero aunque el sistema polĆtico se abrió, las elites lograron adaptarse y mantener una influencia decisiva sobre el Estado.
Instituciones que extraen
Acemoglu y Robinson distinguen dos tipos de instituciones (entendidas como las reglas del juego que rigen el funcionamiento de la economĆa): inclusivas, que distribuyen ampliamente las oportunidades y generan crecimiento, y extractivas, organizadas para concentrar la riqueza en manos de la Ć©lite a expensas del resto.
Guatemala es, para estos autores, un claro ejemplo de economĆa extractiva en el hemisferio occidental.
Los datos lo confirman. Desde 1980, Guatemala ha recaudado impuestos equivalentes a poco mƔs del 12% de su PIB, cifra que se ha mantenido prƔcticamente sin cambios en cuatro dƩcadas, mientras que Colombia ha pasado del 10% al 22% y Ghana ha superado a Guatemala. El promedio latinoamericano actual supera el 21%.
El Ćndice de democracia igualitaria de V-Dem –que mide el grado en que el poder polĆtico estĆ” distribuido uniformemente entre los grupos sociales– sitĆŗa a Guatemala en 0,30 sobre 1 en 2024, en comparación con el promedio mundial de 0,37.
Y la lira tambiĆ©n: La paradoja de la abundancia: ¿cómo explicar que un paĆs rico en recursos no genere crecimiento económico?
La trampa del talento exportado
El dato mÔs revelador sobre el fracaso institucional de Guatemala son las remesas. En 2024, según datos del Banco de Guatemala, los guatemaltecos emigrantes enviaron a sus familias mÔs de $25 mil millones, el 21,1% del PIB nacional. MÔs que inversión extranjera directa e ingresos por exportaciones.
Esto no habla de falta de capacidad, sino de una economĆa que no puede absorber productivamente a su propia población. Por tanto, el talento no desaparece: se exporta.
¿Por quĆ© las reformas no funcionan?
Guatemala ha intentado reformar varias veces: 1944 (cuando comenzó un perĆodo de profundas reformas sociales), 1985 (transición a la democracia despuĆ©s de dĆ©cadas de gobierno militar), 1996 (un acuerdo de paz que puso fin al conflicto armado interno) y 2015 (anticorrupción que llevó a la removilización del presidente Morezina contra la corrupción). Estos episodios abrieron ventanas de reforma que no lograron cambiar permanentemente las estructuras de poder. Cada intento fue absorbido, revertido o capturado antes de que produjera un cambio duradero. ¿Porque?
El politólogo Paul Pearson explica esto con el concepto de dependencia de trayectoria: las instituciones crean ventajas que se refuerzan a sà mismas. Cuanto mÔs tiempo esté en funcionamiento el sistema extractivo, mÔs actores organizarÔn sus intereses en torno a él y mÔs costoso serÔ cambiarlo. No porque el sistema sea bueno, sino porque se instaló primero.
En 2019, segĆŗn la ONUDD, el 25% de los guatemaltecos que tuvieron contacto con un funcionario pĆŗblico dijeron que les pidieron que pagaran, y en algunos casos les dieron, un soborno. En el Ćndice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparencia Internacional, Guatemala obtiene una puntuación de 26 sobre un mĆ”ximo de 100 y ocupa el puesto 142 de 182, lo que la sitĆŗa en el tercio inferior del ranking mundial.
En 2024, el FMI enfatizó la urgencia de que Guatemala avance en reformas estructurales, advirtiendo que su implementación "no puede esperar".
Sal del hoyo
Acemoglu y Robinson no son deterministas. Documentan casos en los que se ha roto la trampa: Corea del Sur, Botswana, Estonia. En todos ellos habĆa una amplia coalición con intereses genuinos por instituciones inclusivas y una situación que cambió el equilibrio de poder de manera suficientemente profunda.
Una situación permanente de pobreza no tiene por quĆ© ser el destino del paĆs. Pero no se sale del hoyo sin entender por quĆ© caĆste en Ć©l.
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