La Unión Europea (UE) y China han tenido históricamente una relación compleja. Esto se establece en la perspectiva estratégica de la Comisión Europea de UE China para 2019. Año, que envió un "socio estratégico", pero también como un "competidor económico" y "rival rival de modelos de gestión alternativa".
Dado que la publicación de perspectivas, las tensiones entre los dos poderes solo aumentaron. Recientemente, desacuerdos sobre su responsabilidad de China sobre el origen de la posición de Pandemia y Beijing y Beijing en Ucrania, contribuyeron significativamente al deterioro de las relaciones.
Sin embargo, el regreso de Donald Trump en la Casa Blanca es un evento que podrĆa cambiar las reglas del juego. Las afirmaciones de guerra comerciales, dirigidas y contra la UE y China, podrĆan llevar a estos actores a acceder a ellos para resistir mejor el ataque de Washington. Muchos analistas ahora indican el "reinicio" de la relación entre Bruselas y Beijing, pero la situación estĆ” lejos de ser clara.
A Lire Aussi: Tarifas de Trump: Whitener económico para los estadounidenses
Preguntas de espera
La idea de este "reinicio" repentino es sospechoso de al menos dos frentes. Primero, el deseo de la UE de reconstruir su relación con China no es solo una consecuencia de la nueva polĆtica de administración estadounidense. Lanzó al menos dos aƱos, porque Ursula von der Leien y Emmanuel Macron se mudaron a la tierra asiĆ”tica en Azinski 2023. Con un objetivo explĆcito de "reiniciación" de las relaciones.
En segundo lugar, la Unión Europea ya ha aspirado por la estrategia de reequilibrio frente a los Estados Unidos en 2017, durante la primera administración de Trump, aunque esta iniciativa no dio resultados significativos.
Para evaluar adecuadamente las posibilidades de un cambio profundo en las relaciones de la UE y China, debe hacer dos preguntas: ¿en quĆ© medida es ese cambio real y no solo la retórica? ¿Y quĆ© estĆ” listo para dar en cada uno de los dos actores para mejorar la relación?
ObstÔculos para la cooperación
China cree que la UE es dĆ©bil y dividida y, contraria a las aspiraciones europeas, todavĆa no toma en serio. En consecuencia, el paĆs asiĆ”tico cree que varias declaraciones y gestos simbólicos, como la abolición de las sanciones impuestas en la dĆ©cada de 1980 en China en Cina impuestas en Ksinjang, serĆ” suficiente para atraer a la Unión Europea, desesperadamente antes de estar en sus manos.
La confirmación de este pĆ”rrafo se puede ver en el reciente nombramiento de China Shaie, conocido por su difĆcil estilo diplomĆ”tico "Guerrero Wolf" cuando era embajador en Francia, como un enviado especial para las relaciones con Europa.
Para Bruselas, hay varias camas de las relaciones con China, incluida la relación, reforzada por la reciente asistencia de Xi Jinping al Desfile Militar de la DĆa de la Victoria en la capital rusa el 9 de mayo. La contribución de China, tanto para la acción como por la omisión, a la invasión de Ucrania por Rusia es uno de los muchos otros obstĆ”culos que serĆ”n difĆciles de superar.
La tensión diplomĆ”tica es visible en las esferas mĆ”s grandes de la UE. El alto representante de la polĆtica de asuntos exteriores y de seguridad, Kaia Kallas, declaró inequĆvocamente que "China es el principal facilitador de la Guerra de Rusia".
A Lire Aussi: China para New Barbara: Francia, Serbia y HungrĆa
Ajuste estratƩgico
En sus relaciones con China, Bruselas deberĆa adoptar un enfoque pragmĆ”tico y calculado que le permita compensar, incluso si es solo parcial, los problemas de la polĆtica comercial de la administración de Trump, sin renunciar a sus valores e intereses.
AdemĆ”s, la Unión Europea sigue siendo consciente del riesgo asociado con la inversión china en sectores estratĆ©gicos y de alta tecnologĆa, asĆ como los riesgos relacionados con los sectores y actividades que podrĆan poner en peligro la protección de los datos.
En el caso de la UE, lo que vemos es, por lo tanto, un cambio radical, pero un ajuste tÔctico. La idea es introducir la relajación del lenguaje: la comisión ahora habla sobre la relación de "transacción" y la "obligación constructiva" con China, y construir una conexión que le da a Bruselas mÔs opciones y maniobras de mÔrgenes en sus relaciones con los Estados Unidos. Sin embargo, todo debe hacerse sin renunciar a la reducción de la lógica de riesgo en las relaciones con los continentes con China.
0 Comentarios