Desde hace varias semanas, varias de las empresas lĆ”cteas mĆ”s grandes del mundo –incluidas, entre otras, NestlĆ©, Danone, Granarolo y Lactalis– han estado retirando y bloqueando lotes de fórmula para bebĆ©s por temor a que estuvieran contaminados con una toxina llamada cereulida.
Esta situación provocó una retirada masiva del producto y generó gran preocupación entre los padres. La alerta es global y afecta a mĆ”s de 60 paĆses en todo el mundo.
Se estima que al menos 29 paĆses europeos estĆ”n involucrados. EspaƱa no es una excepción: la Agencia EspaƱola de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido varios avisos de retirada preventiva de varios lotes de leche infantil por la posible presencia de cereulida.
NÔuseas, vómitos y diarrea.
La cereulida es una toxina termoestable producida por las bacterias Bacillus cereus y Bacillus veihenstephanensis. Resistente a los Ć”cidos y a las enzimas digestivas, provoca nĆ”useas y vómitos repentinos, intensos y cĆclicos entre 30 minutos y seis horas despuĆ©s de la ingestión. TambiĆ©n puede causar dolor de estómago y, en ocasiones, diarrea. Incluso en ocasiones provoca intoxicaciones graves asociadas con insuficiencia hepĆ”tica aguda.
En los bebés pequeños, puede alterar el equilibrio de sodio en el cuerpo y causar complicaciones como deshidratación. Los posibles efectos negativos para la salud se consideran de pequeños a moderados y dependen de la edad del bebé. Los recién nacidos y los bebés menores de seis meses tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades graves.
Sin embargo, la acumulación de cereulida en productos alimenticios plantea un riesgo importante porque no se destruye fÔcilmente mediante métodos de procesamiento o digestión de alimentos. En algunos casos puede incluso ser mortal.
El principal sospechoso: el aceite de Ôcido araquidónico
La razón de la posible contaminación con cereulida se encontró en un ingrediente especĆfico: el aceite de Ć”cido araquidónico, o ARA, suministrado a las empresas por un proveedor internacional. ARA es un Ć”cido graso omega-6 utilizado en la industria alimentaria. Los fabricantes de fórmulas infantiles lo utilizan en algunos productos, de acuerdo con el Reglamento (UE) 2016/127.
Dada la situación, la Comisión Europea ha pedido a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que emita asesoramiento cientĆfico urgente para respaldar las decisiones de retirada de productos. Tras una rĆ”pida evaluación de riesgos, la EFSA estableció un nuevo nivel mĆ”ximo de ingesta diaria segura de cereulida.
"SĆndrome del arroz frito"
Bacillus cereus es la principal causa del "sĆndrome del arroz frito", que se produce cuando el arroz cocido se deja a temperatura ambiente durante varias horas. Se estima que Bacillus cereus es responsable del 1,4% al 12% de todos los brotes de intoxicación alimentaria en todo el mundo. Las bacterias producen enfermedades gastrointestinales de dos tipos: emĆ©ticas y diarreas. El tipo emĆ©tico, que a menudo se asocia con la ingestión de pasta y arroz contaminados, es causado por la presencia de cereulida en los alimentos. En 2008, la muerte sĆŗbita de un adulto joven (20 aƱos) se asoció con una intoxicación alimentaria causada por Bacillus cereus.
Todo empezó el pasado 1 de octubre, cuando el joven enfermó tras comer restos de unos espaguetis con salsa de tomate, preparados cinco dĆas antes y dejados en la cocina a temperatura ambiente. DespuĆ©s de asistir a clases, los calentaba en el microondas. Inmediatamente despuĆ©s de comer, salió de casa para practicar actividades deportivas, pero regresó 30 minutos despuĆ©s con dolor de cabeza, dolor abdominal, nĆ”useas y diarrea acuosa. Se quedó dormido pasada la medianoche. A la maƱana siguiente, a las 11:00 horas, sus padres estaban preocupados porque no se levantaba. Cuando entraron a su habitación lo encontraron muerto. AnĆ”lisis posteriores encontraron cepas emĆ©ticas de Bacillus cereus y altos niveles de cereulida en los espaguetis.
Cocinar alimentos contaminados a las temperaturas recomendadas mata las cĆ©lulas vegetativas de Bacillus cereus. Sin embargo, las esporas de esta bacteria resistente al calor pueden sobrevivir al proceso de cocción y volver a germinar si los alimentos se enfrĆan lentamente.
Si los alimentos se mantienen durante varias horas a temperaturas inadecuadas antes de servirlos (por encima de 5 °C para alimentos frĆos o por debajo de 57 °C para alimentos calientes), se pueden desarrollar concentraciones peligrosas de bacterias o toxinas antes de su consumo.
El almacenamiento adecuado de los alimentos es fundamental para evitar intoxicaciones alimentarias en casa.
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