En todo CanadƔ, todas las provincias y territorios estƔn de acuerdo: el juego al aire libre y en el suelo es fundamental para el aprendizaje temprano de los niƱos.
Los marcos curriculares afirman de diversas maneras que los entornos al aire libre son contextos de aprendizaje ricos e intencionales en lugar de complementos del currĆculo real.
El Marco de Columbia BritĆ”nica incorpora principios de aprendizaje de las Primeras Naciones. Los Territorios del Noroeste basan su visión en las cosmovisiones indĆgenas y en el aprendizaje desde y con la tierra (pedagogĆa basada en la tierra). Alberta fomenta la asunción de riesgos saludables. New Brunswick requiere juegos al aire libre en todas las condiciones climĆ”ticas.
Sin embargo, como aprendimos en un estudio sobre la regulación de los programas tempranos de aprendizaje al aire libre y en tierra en todo CanadĆ”, encargado por la Fundación Lawson, las palabras que apoyan el juego al aire libre y el aprendizaje en tierra son inequĆvocas, pero la infraestructura polĆtica cuenta una historia diferente.
Examinamos las regulaciones canadienses sobre licencias, los marcos curriculares, los estĆ”ndares de prĆ”ctica y la preparación postsecundaria y encontramos una desconexión estructural de cuatro vĆas.
Cada uno de los cuatro componentes se desarrolla de forma independiente, sin ningún mecanismo de rendición de cuentas que requiera que alguno de ellos esté alineado. Esta es una brecha estructural que atraviesa todas las jurisdicciones de CanadÔ.
Problema con la casilla de verificación de compatibilidad
Todas las provincias y territorios exigen el juego al aire libre, pero cada uno lo formula de la misma manera: mĆnimos diarios, Ć”reas cercadas, superficies de juegos estandarizadas y aprobadas y una estrecha supervisión obligatoria.
Lo que falta es igualmente sorprendente: no imaginar el ambiente al aire libre como un contexto para el aprendizaje, no hay pautas de riesgo-beneficio y no hay expectativas de competencias especĆficas de la naturaleza.
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Ninguna jurisdicción trata la prÔctica al aire libre o en tierra como una competencia profesional definida. No aparece en ninguna de las tres jurisdicciones (Columbia BritÔnica, Ontario y Nueva Escocia) con estÔndares formales de prÔctica para los educadores de la primera infancia.
Y apenas aparece en la preparación postsecundaria: sólo alrededor del siete por ciento de los programas para la primera infancia incluyen contenido al aire libre.
En Ontario, sólo alrededor del cuatro por ciento de los programas universitarios incluyen cursos obligatorios de estudios indĆgenas, con patrones similares reportados a nivel nacional.
La crisis de la equidad en el cuidado infantil
CanadĆ” estĆ” construyendo un importante sistema universal de cuidado infantil cuyo objetivo es 10 dólares por guarderĆa, una reducción significativa de costos para las familias.
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Pero universal significa todos los niños, no sólo aquellos en programas bajo techo con licencia.
Debido a que los programas al aire libre y en tierra no pueden cumplir con los requisitos para instalaciones interiores, no pueden obtener una licencia y, por lo tanto, no pueden acceder a fondos federales especĆficos.
Un programa con licencia en una instalación puede llevar a los niños al bosque en una excursión sin controles adicionales; un programa para el cual ese bosque es el modelo completo no puede funcionar en absoluto dentro del sistema con licencia.

Ninguna provincia o territorio de CanadƔ considera la prƔctica al aire libre o en tierra como una competencia profesional definida. (Allison Shelley/The Verbatim Agency/EDUimages)
Para las comunidades indĆgenas, la exclusión se agrava: la pedagogĆa basada en la tierra estĆ” ausente de las regulaciones en todo el paĆs, a pesar de los compromisos de CanadĆ” bajo el Llamado a la Acción de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, la DNUDPI y el Marco de Aprendizaje Temprano y Cuidado Infantil.
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Seis expresiones de la misma brecha.
Nuestro anÔlisis identifica seis temas transversales que demuestran cómo se desarrolla la desconexión cuÔdruple a nivel nacional.
Primero, la brecha marco-regulación: los marcos curriculares son consistentemente mÔs progresistas que las regulaciones que rigen su impartición. La brecha es mayor en los territorios.
En segundo lugar, la pedagogĆa de la tierra indĆgena sigue ausente de las regulaciones y estĆ”ndares de prĆ”ctica, incluso cuando los marcos, en Columbia BritĆ”nica, los Territorios del Noroeste y Nunavut, afirman con mayor fuerza las formas indĆgenas de conocimiento. Nuevamente, esta brecha es mĆ”s aguda en los territorios donde los pueblos indĆgenas son mayorĆa.
En tercer lugar, la alfabetización ambiental estĆ” ausente como una competencia definida para los educadores en todo CanadĆ”, a pesar de la diversidad ecológica del paĆs y su compromiso demostrado, a travĆ©s del marco nacional de CanadĆ”, con el aprendizaje ambiental, la construcción de conocimientos y las actividades necesarias para la acción climĆ”tica.
En cuarto lugar, las evaluaciones de riesgo-beneficio estÔn ausentes en todas partes de las solicitudes de licencia. Esto a pesar de la fuerte evidencia de que los niños a los que se les niegan juegos desafiantes y aventureros pierden oportunidades para desarrollar resiliencia y autorregulación, y a pesar de la disponibilidad de herramientas canadienses diseñadas para apoyar este mismo cambio.
Quinto, los derechos de los niƱos bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del NiƱo –incluido el derecho del artĆculo 31 a jugar con riesgo y aventura– estĆ”n reconocidos en el marco, pero ausentes en la prĆ”ctica regulatoria cotidiana.
En sexto lugar, ningún mecanismo de rendición de cuentas requiere la alineación de cualquiera de los cuatro componentes.
Estos no son problemas aislados. Son seis expresiones de un vacĆo estructural.
Muchos modelos pueden inspirar a CanadĆ”
El camino a seguir estĆ” bien establecido. El estado de Washington ha creado un marco de licencia permanente para programas al aire libre basados en la naturaleza. Alemania y Dinamarca llevan dĆ©cadas integrando las guarderĆas forestales en la educación pĆŗblica.

Linternas colgantes que forman parte de un vivero forestal infantil en Alemania. (Hasta Westermaier/Flickr), CC BI-SA
Escocia reconoce el aprendizaje al aire libre como un indicador de calidad en su marco de inspección nacional. Australia ha documentado los beneficios de los "viveros de arbustos" en su Marco Nacional de Calidad. Ninguno de estos son experimentos. Son modelos de trabajo directamente relevantes para CanadÔ.
¿QuĆ© deberĆa pasar?
Cerrar la desconexión requiere una acción coordinada. La reforma regulatoria es responsabilidad de los gobiernos provinciales y territoriales con socios federales. Esto deberĆa referirse a reemplazar el enfoque en la eliminación de peligros por pedir a los centros que lleven a cabo una evaluación de riesgos y beneficios, lo que ayuda a los educadores a adoptar un enfoque equilibrado del riesgo y la seguridad en los juegos infantiles al aire libre.
TambiƩn debe garantizar que los programas autorizados al aire libre y en tierra puedan acceder a fondos federales para el aprendizaje temprano y el cuidado infantil en igualdad de condiciones.
El desarrollo del marco debe realizarse en una verdadera asociación paĆs por paĆs con los gobiernos indĆgenas. La preparación docente debe hacer que la alfabetización ambiental y las perspectivas indĆgenas sean centrales en el plan de estudios, no el enriquecimiento optativo, y tambiĆ©n debe ser la competencia para evaluar los riesgos y beneficios del juego al aire libre.
La coordinación de los diversos sistemas requiere mecanismos de rendición de cuentas liderados por el gobierno para que ningún componente pueda avanzar mientras otros se frenan.
Lo que la evidencia exige es avanzar en las cuatro Ôreas (reglamentos para la concesión de licencias, marcos curriculares, estÔndares de prÔctica y preparación postsecundaria).
Los marcos curriculares canadienses ya han articulado una visión. El compromiso de CanadĆ” con el aprendizaje temprano y el cuidado infantil en todo el paĆs permite aperturas polĆticas.
La desconexión entre cuatro vĆas es un problema estructural, y los problemas estructurales requieren soluciones estructurales, que deben implementarse juntos con urgencia.
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